Orígenes de la mejora continua.

 ¿Cómo nace la mejora continua?

A principios del siglo pasado, Henry Ford comenzó a fabricar los primeros coches, el modelo de producción con cadenas de montaje, basadas en las teorías de Taylor, supuso un empujón en la productividad de la industria automotriz, haciendo un producto accesible a la clase media. Con este acontecimiento, la literatura industrial data el origen de la historia de la mejora continua. 

Anteriormente a ello, en 1902, Sakichi Toyoda funda Toyoda Loom Company, una corporación japonesa dedicada a la fabricación de maquinaria textil. La obsesión por la calidad le lleva a inventar el primer telar que se detenía automáticamente ante el fallo de algún hilo.

Durante la década de los 20, la demanda de vehículos a motor en Japón comenzó a dispararse y ante la crisis de la industria textil, S. Toyoda entendió que había llegado el momento de diversificar el negocio. La alianza comercial con Platt Brothers, en 1929, y la venta de la patente del telar automático fue el impulso definitivo para lanzarse al diseño y fabricación de vehículos.

S. Toyoda falleció a finales de 1930, y es su hijo, Kiichiro Toyoda, quien continuó el legado familiar, formando Toyota Motor Corporation, y dedicándose a desarrollar los primeros prototipos de automóviles, así como las bases de un modelo de producción basado en la optimización del proceso de fabricación mediante el control del flujo productivo.

Tras la Segunda Guerra Mundial, y ante una coyuntura de escasez de capital y de inversión, la corporación automovilística centra su estrategia en aprovechar al máximo los recursos disponibles: optimizando los procesos y apoyándose en el valor humano: anhelando que toda su plantilla ayudase en mejorar la situación de la compañía. En estos años Taiichi Ohno, director de operaciones en Toyota, desarrolla herramientas como el SMED, 5S, Kanban y que más tarde conformará Toyota Production System (TPS).

Frente a la estrategia de Toyota, los fabricantes de automóviles americanos y europeos decidieron emprender el camino de la innovación sin control. Son años en los que se llega a pensar en fábricas sin personas y, de hecho, algún intento hubo, que por supuesto fracasó.

En Occidente no se tienen noticias de Toyota hasta que en los años ochenta tres investigadores del Massachusetts Institute of Technology publican las conclusiones de un estudio sobre los fabricantes de automóviles de todo el mundo. Lo que estos científicos concluyeron tras su estudio es que las fábricas de automóviles Toyota eran capaces de producir sus vehículos de forma dos veces más productiva, con unos resultados de calidad un 40% superiores y utilizando un inventario equivalente al 10% de lo que usaban sus competidores americanos y europeos. Estos extraordinarios resultados se atribuían a la aplicación sistemática del TPS o Lean Production.




Información tomada de: https://es.linkedin.com/pulse/el-origen-de-la-mejora-continua-zita-vargas-c-

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